En la previa de una nueva conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas, el testimonio de Jesica Nieva, hija del veterano Tito Nieva (F), refleja la emoción, el compromiso y la memoria viva que atraviesa a las familias de excombatientes.
Desde Neuquén, donde reside actualmente por trabajo, confirmó que viajará especialmente a Comodoro Rivadavia para participar de la vigilia. “Se acomodó todo de tal manera para que yo pueda estar hoy. No quería faltar, siempre me siento en falta si no estoy”, expresó en diálogo con ABC Radio, que se emite por FM Records.
La joven será una de las encargadas de portar una antorcha durante el desfile, un símbolo que representa la presencia de los veteranos. “Me pidieron si podía llevar una de las antorchas para llevarlo a mi papá. Es la luz de ellos en ese desfile”, relató conmovida.
La carga emocional es profunda. “Ya me tocó hacerlo hace dos años cuando él recién había partido y fue muy difícil. Hoy te hablo y me emociono… es muy fuerte para uno llevarlos a ellos y no olvidarse nunca”, agregó.
Jesica remarcó que el vínculo con la causa Malvinas no se aprende, se hereda. “Nosotros lo tenemos incorporado en la sangre desde mi papá. Es algo que no te lo puedo explicar, se vive”, sostuvo.
En ese sentido, destacó el rol de las nuevas generaciones en sostener el legado. “Ellos plantaron la semilla. Hoy hay agrupaciones de hijos de veteranos, nietos, todos los que continuamos. La causa no se va a olvidar nunca”, aseguró.
Sin embargo, también señaló una deuda social pendiente: “Cada año pasa lo mismo, se acerca el 2 de abril y todos se acuerdan, pero después en el año nadie se acerca. Y ellos están siempre, son la historia viviente”.
A pesar de ello, valoró el compromiso de la comunidad local. “Comodoro tiene otro espíritu, es muy malvinero. Hay mucha gente que acompaña, incluso sin tener un vínculo directo”, destacó.
Por último, compartió un deseo pendiente que mantiene vivo: viajar a las Islas Malvinas, algo que había planeado junto a su padre. “Es una cuenta pendiente que voy a cumplir como sea. No es lo mismo que te lo cuenten a estar ahí”, concluyó.
El testimonio de Jesica Nieva vuelve a poner en primer plano la importancia de la memoria, el reconocimiento y el compromiso colectivo para que la causa Malvinas siga viva en cada generación.







