Dolores Fonzi ganó el Goya a la mejor película Iberoamericana con su película Belén, en la gran gala anual del cine español en la que Los Domingos, de la española Alauda Ruiz de Azúa, se llevó los principales galardones, entre ellos el de mejor dirección y mejor película.
La directoria levantó el premio junto a la productora Leticia Cristi y en su discurso alertó a España sobre el auge de la ultraderecha. «Vengo del pasado», de un país «donde se está vendiendo hasta el agua», aseguró.
La actriz y directora aseguró que somos las películas que hacemos, y en estos momentos el mundo se ha convertido en «una película de terror» y, como ejemplo de ello, ha citado el genocidio en Gaza, la situación de las mujeres en Irán y la persecución a los migrantes en Estados Unidos.
«Y esa película de terror no somos nosotros, no somos la humanidad y no lo podemos seguir permitiendo. Ustedes, que tienen tiempo aún, no caigan en la trampa; la ultraderecha vino a destruirlo a todo», agregó.
Basada en el libro Somos Belén, de Ana Correa, el filme de Fonzi narra la historia real de una joven de Tucumán que en 2014 fue condenada a ocho años de prisión por homicidio tras sufrir un aborto espontáneo, en una época en la que la interrupción del embarazo era ilegal en Argentina.
Belén tenía como contrincantes a La misteriosa mirada del flamenco, de Diego Céspedes (Chile); La piel del agua, de Patricia Velásquez (Costa Rica); Manas, de Marianna Brennand (Brasil), y Un poeta, de Simón Mesa Soto (Colombia), cintas que también habían tenido un recorrido previo en festivales internacionales de gran calado.
Sirat, de Oliver Laxe, fue la película que obtuvo más premios, 6 en total, mientras que el noruego Joachim Trier se hizo con el galardón a la mejor película europea por Sentimental Value, que lleva una trayectoria ascendente en el camino hacia los Óscar.






