«Haremos paro a partir del 26», señaló a este medio el portavoz de la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), Julián Gaday.
El gremio anunció esta medida una vez finalizó la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno, una herramienta contemplada en la legislación argentina que insta a las partes en conflicto a reanudar las negociaciones y a interrumpir toda medida de fuerza durante un plazo de 15 días.
Aunque los horarios del paro no están definidos, ATEPSA reconoció que las medidas de fuerza podrían extenderse «inicialmente durante una semana».
El sindicato pretende así visibilizar la falta de incumplimiento de un acuerdo firmado el 27 de agosto por parte de EANA, empresa estatal bajo la órbita de la Secretaría de Transporte y responsable del tránsito aéreo en el país.
En ese convenio, el organismo se comprometió a negociar y revisar varios artículos del convenio colectivo de trabajo que negocian los gremios y las compañías, y a reincorporar a nueve empleados que habían sido despedidos sin causa.
Pero la firma estatal sólo reincorporó a tres trabajadores, y dilató el resto de las negociaciones, como la actualización del concepto de viático (dieta) por refrigerio, que hace catorce meses no se actualiza pese al avance de la inflación, que fue del 39,1 por ciento desde entonces.
En el marco de una serie de desavenencias que comenzaron en febrero, la Secretaría de Trabajo decretó la conciliación obligatoria por primera vez en julio.
El sindicato realizó una serie de paros que afectó el despegue de vuelos nacionales e internacionales a partir del 17 de diciembre, con intención de extenderlos hasta el 29 de diciembre, pero la Secretaría de Trabajo intervino de nuevo con la conciliación obligatoria, por lo que las medidas de fuerza se suspendieron.
En su respuesta a las medidas adoptadas por el gremio, EANA señaló que el objetivo de ATEPSA -a quienes calificó de «casta sindical» – era «político», y aseguró que, al momento del inicio de las medidas, se encontraba en curso la ejecución del acuerdo de aumentos salariales que finalizaba este mes, por lo que las acciones del gremio eran «ilegítimas».
Por su parte, ATEPSA responsabiliza a EANA de interrumpir el diálogo, de haber incumplido los convenios colectivos de trabajo y de haber deteriorado los salarios del sector.
El último convenio que pactaron con éxito el sindicato aeronáutico y la empresa fue en noviembre de 2024, y tuvo tres meses de duración. (Sputnik)







