Pamela Demes, referente del Sindicato de Inquilinos de Chubut, advirtió que familias afectadas por el derrumbe enfrentan sobreprecios, exigencias ilegales y falta de devolución de depósitos
En medio de la emergencia habitacional que atraviesa la ciudad, los inquilinos damnificados por los derrumbes en distintos barrios de Comodoro Rivadavia enfrentan una doble problemática: perder sus viviendas y, al mismo tiempo, tener que buscar nuevos alquileres con valores más altos y condiciones que, según denuncian, no se ajustan a la ley.
Así lo señaló Pamela Demes, referente del Sindicato de Inquilinos de Chubut, en diálogo con ABC Radio, donde aseguró que recibieron múltiples consultas por aumentos “excesivos” y por inmobiliarias o propietarios que pretenden cobrar alquileres, penalidades o gastos incluso cuando las casas ya no pueden habitarse.
“Si la vivienda no puede usarse, el inquilino no tiene que pagar. El Código Civil y Comercial es claro: quedan eximidos del pago y pueden rescindir sin costos”, explicó.
Cobros pese a no poder habitar la vivienda
Demes indicó que algunos damnificados fueron intimados a seguir pagando el alquiler de inmuebles que debieron abandonar por riesgo estructural o daños severos. Incluso mencionó intentos de cobrar punitorios por rescisión de contrato o arreglos posteriores.
“Las familias están resolviendo urgencias, dónde dormir o dónde mudarse. Muchas veces desisten de reclamar por cansancio o necesidad, pero no corresponde que paguen nada”, remarcó.
Reclamos frecuentes
Entre las consultas más habituales que recibe la organización se repiten:
• falta de devolución del depósito,
• cobros por pintura o refacciones desmedidas,
• cargos posteriores a la entrega de llaves,
• exigencias económicas para rescindir contratos.
“La responsabilidad del mantenimiento del inmueble es del propietario. El inquilino solo responde por daños ocasionados por su uso, no por una catástrofe natural”, aclaró.
Pedido de información
Desde el sindicato recomiendan a los inquilinos asesorarse antes de aceptar pagos o acuerdos y recuerdan que la normativa nacional los protege en situaciones de fuerza mayor como derrumbes o desastres.
“Deberían cerrar el contrato normalmente y devolver el depósito. Es dinero que necesitan para poder volver a alquilar”, concluyó Demes.







