John Levin, un médico de 93 años de Melbourne, sorprendió al mundo al revelar que se convirtió en padre en febrero de 2024 junto a su pareja de una década, Yangying Lu, una profesora de chino de 37 años. Con su bebé de 20 meses, Gabby, contaron en una entrevista exclusiva cómo se conocieron, enfrentaron críticas por su diferencia de edad y construyeron una familia inusual.
Levin, nacido en la década de 1930, es médico de cabecera y experto en antienvejecimiento. Ahora, su meta es vivir hasta los 115 años para ver a su hijo cumplir 21.
Un romance con 56 años de diferencia
Después de perder a su esposa de 57 años y madre de sus tres hijos mayores, Levin, viudo a los 83, buscó distracción aprendiendo chino. «Era un estudiante terrible, pero me hacía reír», recordó Lu, quien entonces tenía 27 años y enseñaba mandarín.
Compartían pasión por la medicina. Lu, hija de un cirujano y una enfermera, lo invitó a cenar. Siete meses después, se mudaron juntos. Sus padres aceptaron a Levin tras conocerlo, e incluso lo invitaron a celebraciones chinas.
Se casaron en Las Vegas un año después. «A mi edad, sabes lo que quieres», dijo Levin. Al hacer pública la relación, enfrentaron rumores: muchos pensaban que Lu estaba con él por dinero. «Cuando la conocí, estaba en bancarrota; es amor verdadero», aseguró el médico.
La decisión de ser padres
Lu no planeaba ser madre hasta la pandemia. Después de 10 años juntos, hablaron del futuro. «Si lo pierdo, quiero una parte de él», explicó. Usaron fertilización in vitro (FIV) y lograron el embarazo en el primer intento.
Sus hijos mayores (Ashley, 62; Samantha, 60; y Greg, fallecido a los 65 por EMN) aceptaron a Lu. Gabby nació cinco meses antes de la muerte de Greg.

Vida familiar y planes futuros
Levin, con 10 nietos y una bisnieta, quiere estar presente en la infancia de Gabby. «Verlo sonreír me da vida», dijo. La gente piensa que Gabby es su nieto, pero lo toman con humor.
Lu no teme criar sola: «Hay muchos tipos de familias». Levin asegura que tiene apoyo comunitario. Piensan en un segundo hijo, quizás una niña, y ya retomaron la FIV.
Secretos de longevidad
Levin inyecta hormonas de crecimiento desde los 60, va al gimnasio dos veces por semana, sigue una dieta vegetariana, no bebe ni fuma, y toma suplementos. Trabaja seis horas diarias para mantener la mente alerta. «El envejecimiento es inevitable, pero la felicidad es clave», concluye.
Él tiene 93, ella 37 y fueron padres juntos.






