El centroderechista Rodrigo Paz triunfó el domingo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Bolivia con el 54,5 por ciento de los votos, contra el 45,5 por ciento de su rival, el derechista Jorge «Tuto» Quiroga, según datos preliminares del Tribunal Supremo Electoral (TSE) con el 97 por ciento de las actas escrutadas.
El presidente del TSE, Óscar Hassenteufel, dijo en conferencia de prensa que la tendencia «parecer ser irreversible».
El funcionario añadió que se registró una participación de entre el 85 y el 89 por ciento de los casi ocho millones de ciudadanos habilitados.
Paz, de 58 años, es economista de profesión y nació en España, donde sus padres estaban exiliados durante los gobiernos militares que gobernaban entonces el país.
En entrevista con la Agencia Sputnik, a fines de septiembre, el candidato del PDC rechazó ser calificado como de «centroderecha», se definió como «de centro» y abogó por el desarrollo en Bolivia de un «capitalismo para todos».
Paz llegó a la candidatura presidencial tras un largo periplo en la política local.
Comenzó siendo diputado por el departamento de Tarija (sur) en 2002, repitió el mandato en 2005 por la alianza Podemos (dirigida entonces por el propio Quiroga), fue luego consejero municipal de la ciudad homónima en 2010, alcalde entre 2015 y 2020, y senador por la alianza Comunidad Ciudadana, del expresidente Carlos Mesa (2003-2005), entre 2020 y 2025.
El candidato procede además de una familia con prosapia en la política boliviana. Es hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), quien también fue vicepresidente entre 1982 y 1984. Y es sobrino nieto de Víctor Paz Estenssoro, presidente del país en cuatro ocasiones, entre 1952 y 1989.
Paz asumirá el próximo 8 de noviembre por un periodo de cinco años. (Sputnik)







