Una campaña paleontológica realizada en marzo de 2023 en las proximidades de la localidad de El Sauce, provincia de Neuquén, derivó en un hallazgo histórico: el descubrimiento de huellas pertenecientes a dinosaurios del grupo de los dromeosáuridos, conocidos popularmente como “raptores”. Se estima que las pisadas tienen una antigüedad de aproximadamente 100 millones de años, correspondientes al período Cretácico.
El trabajo, realizado por un equipo del CONICET, fue recientemente publicado en la prestigiosa revista científica Lethaia, y constituye el primer registro de huellas asignadas a esta familia de dinosaurios en Argentina, con antecedentes muy limitados en Sudamérica —solo algunos en Bolivia.
¿Qué son los dromeosáuridos?
Los dromeosáuridos eran dinosaurios terópodos, carnívoros y con plumas, de tamaños pequeños a medianos, con una anatomía particular: presentaban una gran garra en forma de hoz en el segundo dedo del pie, la cual era retractil y usualmente no tocaba el suelo. Uno de los representantes más conocidos de este grupo es el Velociraptor, popularizado por el cine en la película Jurassic Park (1993), de donde proviene su apodo “raptores”.
Un descubrimiento con precisión científica
“El hallazgo se produjo en un bloque rocoso que se había desprendido de una barda. Al observar las marcas, sospechamos que eran huellas de dromeosáuridos, algo que confirmamos más tarde mediante modelos 3D obtenidos con técnicas fotogramétricas”, explicó Arturo Heredia, investigador del CONICET y primer autor del estudio.
En total, se documentaron al menos seis huellas en rocas areniscas, correspondientes a una antigua planicie aluvial. Las huellas son didáctilas —con dos dedos visibles—, con una clara impresión parcial del tercer dedo, donde se alojaba la característica garra curva. Cada pisada mide alrededor de 10 centímetros, lo que indica que el animal que las dejó habría sido de tamaño pequeño.
Unenlagiinos: posibles autores de las huellas
Los investigadores sugieren que el responsable del rastro podría haber sido un representante de los unenlagiinos, una subfamilia de dromeosáuridos sudamericanos. En particular, se menciona a Buitreraptor gonzalezorum, un dinosaurio de la misma edad y zona (Formación Candeleros) cuyas proporciones coinciden con el tamaño de las huellas halladas.
Significado científico
Este hallazgo aumenta la diversidad de huellas fósiles en la Patagonia y establece una valiosa conexión entre las evidencias osteológicas (huesos) y icnológicas (huellas) de estos dinosaurios carnívoros.
“Muchas veces se encuentra solo un tipo de evidencia. Ahora, en la Formación Candeleros, contamos con ambas. Esto permite reconstrucciones más completas del ecosistema cretácico”, concluyó el paleontólogo Heredia.
Las huellas ya fueron trasladadas al Museo Carlos Hermosilla de El Sauce, que desde ahora suma una pieza clave a su incipiente colección paleontológica.







