Una vecina que caminaba por la costa de Puerto Madryn divisó este viernes por la mañana los cuerpos de dos ballenatos sobre la arena, a la altura de la Bajada 6. La mujer tomó fotografías y las envió a la redacción de la emisora para dar visibilidad al hecho y facilitar la intervención de las autoridades locales.
Los animales permanecen en la franja costera a la espera de las maniobras de remoción, que requieren maquinaria pesada y coordinación de distintas áreas municipales.
Especialistas advirtieron sobre los riesgos sanitarios de acercarse o manipular restos biológicos en descomposición, ya que pueden transmitir bacterias y patógenos severos. Recordaron que el contacto directo con fauna marina muerta representa una imprudencia que complica las tareas de limpieza y conservación.
La presencia de ejemplares varados forma parte de la dinámica natural del ecosistema del Golfo Nuevo, donde conviven cientos de ballenas durante la temporada. Sin embargo, las autoridades remarcaron la importancia de mantener distancia y respetar las directivas ambientales para evitar incidentes de salud.







