La salud de Alejandra «Locomotora» Oliveras mantiene en vilo a la opinión pública desde el pasado 14 de julio, cuando la exboxeadora sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) que la dejó internada en estado crítico en el hospital José María Cullen de Santa Fe. Sin embargo, días antes del episodio, la figura política de Amalia Granata ya había hecho pública una fuerte impugnación contra la participación de Oliveras en la Convención Constituyente santafesina, encendiendo una fuerte controversia.
Granata, diputada provincial por el partido Somos Vida, había cuestionado la legalidad de la candidatura de Oliveras, alegando irregularidades en su domicilio legal. “Nunca debió haber competido”, aseguró la legisladora, quien apuntó además contra el armado político que respaldaba a la exboxeadora. Según su denuncia, se trató de una maniobra «trucha» que “creó una lista sin los avales necesarios para engañar al electorado”.
En medio de esta tensión política, el cuadro clínico de Oliveras se agravó, impidiéndole asumir su rol en la Convención Constituyente. Ante este panorama, los hijos de la exdeportista salieron al cruce con un pedido público para que se retirara la impugnación. “Exigimos respeto y sensibilidad ante el delicado cuadro de salud de nuestra madre”, expresaron en un comunicado.
Granata, lejos de retroceder en sus afirmaciones, publicó un extenso descargo en la red social X donde insistió en su postura. “La denuncia es precedente y viene desde hace meses. No solo fue hecha en contra de ella. Es contra todo un sistema corrupto lleno de privilegios”, declaró, asegurando que Oliveras “fue utilizada y fue parte de un delito”.
Asimismo, la diputada dejó en claro que, pese a lamentar el estado de salud de Oliveras, no retirará su denuncia: “Nadie está por encima de la ley. Hoy, lamentablemente, la siguen usando, esta vez, para dañarme a mí. Esa es la casta perversa contra la que luchamos en Santa Fe”.
Por otro lado, desde el hospital José María Cullen, el director Bruno Moroni y el jefe de Terapia Intensiva, Néstor Carrizo, informaron que Oliveras permanece en estado estable, bajo estricto monitoreo neurológico. “Está con asistencia respiratoria y riesgo de disfunción de órganos”, detallaron. Pese a lo complejo del cuadro, mantiene algunos reflejos cerebrales y movimientos motores, según los últimos estudios realizados.







