Este sábado 28 de junio, Comodoro Rivadavia vivió una jornada cargada de simbolismo y emoción con la celebración de la tradicional Noche de San Juan, que tuvo lugar en el Centro Cultural “Alfredo Sahdi” y contó con la presencia del intendente Othar Macharashvili, la secretaria de Cultura Liliana Peralta, y una multitud de vecinos que se acercaron para compartir esta experiencia única.
La actividad, organizada por la Secretaría de Cultura del Municipio, reunió a cinco colectividades de la Península Ibérica que mantienen vivas sus raíces: el Centro Asturiano, el Centro Gallegos de Socorros Mutuos, la Asociación Vasca Euskal Echea, la Asociación Portuguesa y la Casa de Andalucía. A través de bailes típicos, cantos, vestimentas tradicionales y una gran fogata simbólica, el público disfrutó de un espectáculo tan colorido como significativo.
Uno de los momentos más esperados de la noche fue el ritual de escribir deseos y lanzarlos al fuego, como símbolo de transformación, esperanza y renovación espiritual. También se llevaron a cabo tradiciones particulares de cada comunidad: los portugueses saltaron tres veces el fuego como parte de su costumbre ancestral, mientras que los asturianos cantaron alrededor de las llamas, dando voz a sentimientos profundos a través de sus melodías.
Al respecto, la secretaria Liliana Peralta explicó: “Es una noche muy esperada. Aunque la fecha tradicional es el 23 de junio, decidimos realizarla el fin de semana siguiente para que toda la comunidad pueda disfrutarla. Es un evento que transmite esperanza, fe y una conexión única con nuestras raíces”.
Por su parte, el intendente Macharashvili destacó el valor de estas iniciativas: “Fortalecen el tejido social y el respeto por nuestras diversidades culturales. Comodoro es una ciudad construida por distintas identidades, y espacios como este lo reflejan con orgullo”.
Con entrada libre y gratuita, la Noche de San Juan se consolidó como una de las celebraciones comunitarias más representativas del invierno comodorense, donde el calor del fuego, la música y la tradición unen generaciones en una misma expresión de cultura y fraternidad.






