Trabajadores del hospital estatal Garrahan, el principal centro pediátrico de Argentina, cumplen el miércoles una huelga de 24 horas para exigir al Gobierno de Javier Milei un aumento salarial del 100 por ciento.
«Paro de 24 horas desde las 7 de la mañana de este miércoles 25 de junio», informó la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT), uno de los dos sindicatos que representa a los empleados del establecimiento.
La huelga es acompañada con un festival cultural a las puertas del hospital, que realiza más de 10.000 cirugías por año y atiende al 40 por ciento de los pacientes oncológicos pediátricos del país, mientras los médicos permanecen en el centro y mantienen la atención de urgencias por guardia e internados.
El Gobierno ofreció una mesa de diálogo el 30 de junio, «pero lo hacen mientras el presidente lanza declaraciones destructivas que quiebran toda confianza», cuestionó la secretaria general de APyT, Norma Lezana.
El gremio desmintió a Milei, que llegó a afirmar que el 70 por ciento del personal del centro es personal administrativo, cuando el propio hospital reconoció que apenas llega al 10 por ciento, y el 68 por ciento de los empleados del Garrahan son profesionales y técnicos de la salud.
Por estos motivos, el gremio exige «una retractación pública por parte del Gobierno por haber acusado sin pruebas de «militantes políticos» al personal del hospital y de atacar a periodistas que cubren la situación, con graves insultos».
El portavoz presidencial, Manuel Adorni, aseguró el miércoles que el problema de la actual gestión no era con el Garrahan, con sus médicos, sus administrativos, o el resto del personal, sino que era «con los ñoquis (gente que acude a su puesto pero no trabaja)» y «con la gente que le roba recursos a todos ellos».
Debido a una inflación acumulada de 310 por ciento desde diciembre de 2023, cuando asumió la actual gestión, frente a un aumento salarial recibido que solo llegó a 100 por ciento, APyT reclama otro incremento en los sueldos de 100 por ciento.
Además exigen que el salario mínimo llegue a 1,8 millones de pesos (1.493 dólares al cambio oficial) para residentes, becarios y personal contratado, con la solicitud de que además estos se incorporen a planta permanente, pues la canasta básica familiar que calculan los gremios y que incluye gastos como el alquiler, se sitúa en esa cifra.
Los empleados del Garrahan, que perdió más de 200 profesionales en el último año y medio, se unieron el miércoles a la tradicional protesta de jubilados que se realiza cada semana frente al Congreso, en el centro de la capital argentina, que estuvo colapsada por otra manifestación contra el Gobierno del Frente de Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios, que reúne a 150 agrupaciones. (Sputnik)







