La trágica muerte de una empleada de limpieza en la casa fúnebre CEMAD de Puerto Madryn, ocurrida el 9 de marzo, ha sido esclarecida tras la revisión de las imágenes de las cámaras de seguridad. La fiscalía confirmó que se trató de un accidente y que no hubo intervención de terceras personas, confirmando los hallazgos del cuerpo médico forense.
Según las investigaciones, la mujer perdió la vida cuando su cabeza quedó atorada en el ascensor montacargas del edificio. Aunque inicialmente se especuló sobre posibles causas criminales, la autopsia y las pericias descartaron esta posibilidad, concluyendo que fue un evento fortuito.
Se determinó que la víctima utilizó el montacargas para subir de piso, a pesar de que no estaba habilitado para el transporte de personas, lo que desencadenó el trágico incidente. La fiscalía, junto con el Servicio de Asistencia a la Víctima, brindó esta información a los familiares para esclarecer los detalles del suceso y descartar cualquier sospecha de acción criminal, con información del Ministerio Público Fiscal.







