La no justificación de Adorni sobre su enriquecimiento ilícito, del que pretende escapar adhiriendo a la inocencia fiscal y por el supuesto hallazgo de un pendrive perdido, no convence a nadie. Ni siquiera a los periodistas que acopañaron, hasta ahora, al gobierno de Javier Milei y las posturas o explicaciones del jefe de gabinete.
Jonathan Viale volvió a tratarlo de mentiroso y recordó lo que le decía, sobre su declaración jurada perfecta, a los periodistas de la Casa Rosada.
Adorni esperó hasta el mundial pero no puede tapar el escándalo que, además, reabrió una discusión que no se había generado que es la relativa a la inocencia fiscal.
Todo esto y más en el informe diario del periodista Saúl Gherscovici:






