A 114 días del femicidio de Valeria, su hermana Jesica Schwab volvió a hablar públicamente y sostuvo que la familia sigue convencida de que en el hecho podrían haber intervenido más personas. Además, reclamó celeridad en medidas periciales que, según denunció, todavía no fueron completadas.
En diálogo con ABC Radio, Schwab confirmó que una de las personas que aparecía en un video difundido por la familia ya habría dado testimonio en la investigación, aunque aclaró que todavía no conoce en detalle el contenido de esa declaración y que ahora deberán corroborarse los dichos.
“Sigo sosteniendo que pueden haber sido más de una persona”, afirmó, al tiempo que señaló que la familia sigue esperando avances en torno al ADN de la ropa de su hermana, ya que, según expresó, las prendas fueron enviadas a Bariloche pero aún no habrían sido analizadas.
Schwab también puso el foco en otros elementos recolectados en la investigación, como latas de cerveza, colillas de cigarrillo y cajas de vino encontradas en el lugar, y cuestionó que todavía no haya respuestas concretas sobre esos rastros. En ese marco, volvió a remarcar que hay datos que, a su entender, refuerzan la hipótesis de que no actuó una sola persona.
Otro de los puntos que marcó fue el tiempo en que se habría desarrollado el ataque. Según dijo, por lo que pudo leer y entender del expediente, la agresión habría durado alrededor de dos horas, algo que consideró difícil de explicar sin que nadie haya visto o escuchado nada.
En la entrevista, Jesica también cuestionó el estado de la causa y aseguró que, aunque le dijeron que la investigación no estaba cerrada, todavía hay muchas dudas sin respuesta. Mencionó, por ejemplo, que el celular de Valeria aún no fue entregado a la familia y que el cuerpo sigue en el cementerio, a la espera de la cremación que había sido su deseo en vida.
Además, remarcó que la Brigada de Investigaciones sigue trabajando sobre los testimonios y datos que llegan a través de redes sociales, aunque aclaró que muchas decisiones dependen de las órdenes de la fiscalía. También lamentó que hasta ahora no hayan aparecido personas que la familia buscaba como posibles testigos, entre ellas una pareja que iba en bicicleta por la zona.
Sobre el costado más personal del caso, Schwab se quebró al hablar del impacto que atraviesa la familia desde el crimen. Dijo que convive con el dolor todos los días, que su hermana era su “mejor amiga” y su “compañera”, y que, pese al desgaste emocional, va a seguir adelante hasta conseguir “una justicia y una verdad completa”.
Al cierre, agradeció el acompañamiento de la comunidad de Comodoro Rivadavia y pidió que el caso no se apague. “Hay que pelear y no hay que dejarse callar”, expresó.







