Nuevamente la Cámara baja es escenario de una pulseada entre el oficialismo y la oposición, forzada otra vez por esta última, que impone así una agenda que incluye financiamiento universitario, la emergencia pediátrica, entre otras cosas.
Cuando a las 12.20 y con la presencia de 132 diputados el presidente de la Cámara baja dio por iniciada la sesión, no hubo demasiadas sorpresas. Más allá de que a esta altura de las cosas, nadie puede garantizar nada, la oposición imaginaba que contaría con los votos para asestarle este miércoles un nuevo golpe al oficialismo, en el marco de una sesión que se anticipa extensa y en la que hay temas de los más diversos, pero todos malos para el Gobierno.






