La reglamentación de la Ley Salomé ya está en marcha en Chubut y marca el inicio de una nueva etapa para el desarrollo y control del cannabis medicinal en la provincia. El decreto firmado recientemente fija las bases para el cultivo, la producción y el uso terapéutico, además de delimitar las competencias de los organismos que tendrán a cargo su supervisión.
El secretario de Salud provincial, Sergio Wisky, explicó que el nuevo esquema distingue claramente entre quienes utilizan cannabis con fines medicinales y aquellos proyectos vinculados a una escala productiva mayor.
Según detalló, los emprendimientos de carácter industrial estarán bajo la órbita del área de Producción a través de la Agencia Chubutense de Cannabis Industrial, mientras que la cartera sanitaria será responsable del Registro Único de Cannabis Medicinal y del seguimiento de las personas que utilizan esta alternativa terapéutica.
La reglamentación busca brindar un marco legal y operativo para las organizaciones y familias que ya trabajan en la temática, aportando mayor previsibilidad a la actividad y facilitando la articulación entre distintos organismos estatales.
Asimismo, la participación del Ministerio de Seguridad en el proceso de elaboración de la normativa apunta a evitar conflictos de jurisdicción y garantizar mecanismos de control claros para cada una de las etapas contempladas por la ley.
De esta manera, la provincia formalizó el funcionamiento de un sistema que busca ordenar tanto el acceso medicinal al cannabis como el desarrollo de proyectos productivos vinculados a esta actividad.







