El presidente Javier Milei estuvo más de 20 horas en silencio de redes sociales, sobre todo de twitter, y sin articular mención alguna al histórico triunfo de Lula da Silva en la segunda vuelta electoral del domingo.
Milei es uno de los pocos presidentes del mundo, a esta altura del partido solo son dos, que no felicitaron a Lula, quien el 5 de enero iniciará su cuarto mandato.
Para disimular su estado de shock, recibió a un embajador de la supuesta orden de Malta, encabezó una reunión de Gabinete sin Patricia Bullrich, e hizo un papelón al salir al balcón de la Rosada, saludando a vaya a saber quien, haciendo el six seven como si fuera un niño o adolescente haciendo una picardía.
Todo esto y más en el informe diario del periodista Saúl Gherscovici:






