La periodista Mercedes Ninci vivió un tenso momento durante una cobertura en vivo para el programa La mañana con Moria, cuando fue agredida en medio de un tumulto de periodistas y camarógrafos que aguardaban la llegada de la influencer Candela Arizaga a un juzgado.
Según relató la propia Ninci, el incidente ocurrió mientras intentaba obtener declaraciones en el marco de la causa judicial que involucra a Facundo Moyano. En medio del desorden generado por la gran cantidad de medios presentes, un camarógrafo de otro canal la habría golpeado en la cabeza y tironeado del pelo para abrirse paso.
La situación también afectó al camarógrafo que acompañaba a la periodista, quien, de acuerdo con lo informado en el programa, recibió insultos y empujones durante la cobertura.
Desde el estudio, Moria Casán reaccionó con indignación al observar lo ocurrido en vivo. «¡Agresión! ¡Horrible! Esa mano, métasela en otro lado, atrevido y maleducado», expresó la conductora al ver la secuencia.
Las complicaciones continuaron cuando el micrófono de Ninci dejó de funcionar en pleno móvil. Más tarde, la periodista explicó que quedó atrapada en medio del tumulto y recién después advirtió que había perdido el audio.
«Quedé en el medio de la montonera y del scrum, se me apagó el micrófono y ni me había dado cuenta», comentó.
Casán volvió a cuestionar la situación al remarcar que nada justifica los episodios de violencia entre trabajadores de prensa. También manifestó su sorpresa al observar que algunos colegas intentaban impedir que Ninci formulara preguntas durante la cobertura.
A pesar del incidente, la periodista buscó bajar la tensión y relativizó lo ocurrido.
«Hace 30 años que pasa lo mismo, no me hago ningún problema. A veces en el scrum pasan estas cosas», señaló, aunque confirmó que el agresor sería un camarógrafo de otro canal.
El episodio se viralizó rápidamente en redes sociales y volvió a poner en debate las condiciones en las que se desarrollan algunas coberturas periodísticas de alto perfil, donde la competencia por obtener declaraciones exclusivas suele generar situaciones de desorden y riesgo para los trabajadores de prensa.







