El gigante tecnológico Meta cerró un juicio histórico en Estados Unidos al aceptar pagar 17.000 millones de dólares y aplicar nuevas medidas de seguridad en Facebook e Instagram. La resolución pone fin a demandas iniciadas por 47 estados, que acusaban a la compañía de fomentar la adicción de adolescentes a sus plataformas y de recopilar datos de menores sin consentimiento parental.
El acuerdo incluye restricciones como un límite máximo de tiempo diario, pausas obligatorias, eliminación de notificaciones durante el horario escolar y controles más sólidos de edad y contenido. También se reforzarán los controles parentales y se limitarán funciones de comparación social como el recuento de “me gusta”.
Los fiscales generales señalaron que Meta engañó deliberadamente al público sobre el carácter adictivo de sus diseños, generando un impacto negativo en la salud mental de los jóvenes. El fiscal de Virginia, Jay Jones, calificó el acuerdo como uno de los mayores en la historia de la protección al consumidor.
En paralelo, documentos internos revelaron que la empresa conocía desde hace años el efecto nocivo de sus plataformas en adolescentes, pero no implementó medidas suficientes para frenarlo







