Durante la madrugada del martes, por orden del Juzgado de Garantías N°4, a cargo de Juan Pablo Masi y a pedido del fiscal Álvaro Garganta, se realizaron operativos que terminaron con la detención de 15 penitenciarios de la Unidad N°51 de Magdalena. Entre ellos se encuentra Daiana Belén Balmaceda, jefa de Vigilancia y Tratamiento del penal, señalada como una de las principales responsables de la represión ocurrida el pasado 3 de junio.
La investigación se inició tras una denuncia de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM). Los testimonios de las internas describieron un episodio de violencia que incluyó el uso de gas lacrimógeno y gas pimienta, golpizas, humillaciones y abusos sexuales. Según los relatos, Balmaceda habría ordenado frases como “Besame las botas” y “Las quiero a todas ataditas”, reflejando un esquema sistemático de tormento.
Las acusaciones contra los penitenciarios incluyen vejaciones, tortura y abuso sexual con acceso carnal, agravados por su rol como funcionarios públicos. Además de Balmaceda, fueron arrestadas otras responsables del área de Vigilancia y Requisa, junto a siete agentes varones que actuaron con el rostro cubierto. Una enfermera también fue imputada por falsear un acta para ocultar lesiones.
El Ministerio de Justicia bonaerense, encabezado por Juan Martín Mena, dispuso la disponibilidad preventiva de los agentes y la remoción de la cúpula del penal. La investigación judicial busca determinar si existió una estructura organizada de castigo y sometimiento dentro de la unidad.
El caso generó conmoción y abrió un debate sobre las condiciones de custodia en el sistema penitenciario bonaerense, mientras las víctimas continúan bajo asistencia y se esperan nuevas pericias para ampliar la acusación.







