El Gobierno brasileño decidió reducir el nivel de la representación diplomática bilateral con Argentina al rango de encargados de negocios y solicitó el regreso del embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, confirmó el martes Buenos Aires.
«En la tarde de hoy (por el martes), el embajador de la República Argentina en la República Federativa del Brasil fue convocado por el Ministro de Relaciones Exteriores de ese país, quien le comunicó la decisión del Gobierno brasileño de reducir el nivel de la representación diplomática bilateral al nivel de encargados de negocios y solicitar su regreso a la República Argentina», indicó la Cancillería en un comunicado.
El Gobierno argentino lamentó la decisión de Brasil y la calificó como una medida unilateral adoptada por motivos «puramente ideológicos».
«La República Argentina toma nota de la decisión adoptada unilateralmente por el Gobierno de la República Federativa del Brasil, y lamenta su decisión de continuar aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas», añade la nota.
La medida de Brasil se adoptó después de que el presidente argentino, Javier Milei, reiterara insultos a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien en los últimos días calificó de «corrupto», «presidiario» y «basura socialista».
Más temprano el martes, la cancillería de Brasil informó que se decidió mantener en el país al embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, que había sido convocado a consultas, así como rebajar el nivel de la representación diplomática bilateral, consignó la prensa local.
El 25 de julio, Milei participó en Brasil en la proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato a la presidencia, y en su discurso calificó a Lula de «presidiario», «corrupto» o «basura».
Milei también criticó al juez del Tribunal Supremo Federal (STF) de Brasil, Alexandre de Moraes, a quien llamó «basura calva», por no autorizarle a visitar al expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), quien cumple arresto domiciliario.
Argentina sostuvo el martes que, pese a las diferencias políticas entre ambos países, nunca respondió con medidas diplomáticas y que mantiene ese criterio ante la decisión de Brasil.
«En estos últimos años, se produjeron numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países. En todos esos casos, sin excepción, la Argentina eligió no convertirlos en un incidente diplomático. Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional. Ese criterio es el que la Argentina sostiene hoy», indica la nota de la Cancillería.
Finalmente, Buenos Aires señaló que las relaciones internacionales deben responder a los intereses de los pueblos «y no quedar supeditadas a las necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno». (Sputnik)







