El 14 de septiembre de 1771 marca el inicio de una tradición en la historia postal argentina. Ese día, Bruno Ramírez se convirtió en el primer cartero de Buenos Aires, comenzando un oficio que con el tiempo se transformaría en un servicio esencial para la comunicación en todo el país.
La labor de Ramírez consistía en recorrer las calles de la ciudad entregando correspondencia, en una época en la que el correo era la única vía de comunicación entre personas y regiones distantes. Su tarea sentó las bases de lo que luego sería el Correo Argentino, institución que evolucionó con el crecimiento del país y la incorporación de nuevas tecnologías.
Por ello, cada 14 de septiembre se celebra el Día del Cartero, en reconocimiento a quienes sostienen la tarea de distribución postal y mantienen vivo un oficio que, pese a los cambios tecnológicos, sigue siendo símbolo de cercanía y servicio a la comunidad.







