Después de casi medio siglo sin actividad, el ramal ferroviario Jaramillo-Fitz Roy en Santa Cruz comenzó un proceso de recuperación que apunta a rescatar parte del patrimonio histórico de la Patagonia y generar nuevas oportunidades turísticas y productivas.
La primera etapa contempla una inversión de $497 millones destinada a relevar la traza, evaluar el estado de la infraestructura y acondicionar las vías. Entre los objetivos iniciales se encuentra la restauración del vagón comedor P-111, pieza emblemática del patrimonio ferroviario provincial. 
Los trabajos son coordinados por la Subsecretaría de Transporte, Yacimientos Carboníferos Río Turbio y organismos vinculados al turismo. Como parte de las tareas preliminares, se realizó una prueba con un vehículo bivial para evaluar el trazado, que permanece sin circulación desde 1978.
El proyecto busca recuperar una infraestructura que en el pasado conectó poblaciones aisladas y transportó pasajeros y producción ganadera. Además, se espera que el tren se convierta en una propuesta turística que integre atractivos como la bahía Mazaredo, el Museo de la Era del Hielo y el Parque Nacional Bosques Petrificados de Jaramillo.
Aunque aún no hay fecha para el regreso de un servicio regular de pasajeros, la iniciativa representa un paso clave hacia la revalorización del patrimonio ferroviario y social de la Patagonia.







