Una decisión tan cotidiana como elegir las escaleras en lugar del ascensor podría tener beneficios importantes para la salud cardiovascular y estar asociada con una mayor longevidad.
Una investigación realizada por especialistas de la Universidad de East Anglia y el Hospital Universitario de Norfolk y Norwich analizó la relación entre subir escaleras regularmente y el riesgo de mortalidad.
De acuerdo con los resultados difundidos, las personas que incorporaban esta actividad a su vida cotidiana presentaban un 39% menos de riesgo de morir por causas relacionadas con enfermedades cardiovasculares en comparación con quienes no subían escaleras habitualmente.
Además, el análisis encontró una asociación con una reducción del 24% en el riesgo de muerte por cualquier causa.
Un ejercicio que puede incorporarse a la rutina
Una de las ventajas de subir escaleras es que no requiere equipamiento, gimnasio ni destinar necesariamente un momento específico del día al entrenamiento.
Elegirlas en el edificio, el trabajo o diferentes espacios públicos permite sumar pequeños períodos de actividad física durante la jornada.
El esfuerzo de subir escalones incrementa la frecuencia cardíaca y exige la participación de importantes grupos musculares, especialmente de las piernas.
No significa que las escaleras garanticen vivir más
Los resultados deben interpretarse con cautela. La investigación muestra una asociación entre subir escaleras y un menor riesgo de mortalidad, pero esto no significa que utilizar las escaleras por sí solo garantice vivir más años.
La salud cardiovascular depende de múltiples factores, entre ellos la actividad física general, alimentación, tabaquismo, presión arterial, colesterol, edad y antecedentes médicos.
Para las personas con problemas cardíacos, respiratorios, articulares o dificultades de movilidad, la intensidad y el tipo de ejercicio deberían adaptarse a su condición y, cuando corresponda, consultarse con un profesional de la salud.







