El 1° de agosto marca una fecha especial en la tradición popular argentina: beber tres sorbos de caña con ruda para “espantar los males del invierno” y atraer la salud y la buena suerte.
La práctica, de origen guaraní, se expandió por el Litoral y la Patagonia, y hoy forma parte del calendario cultural de distintas provincias. Según la creencia, los tres sorbos deben tomarse en ayunas durante la mañana, como protección frente a enfermedades y energías negativas.
La bebida se prepara macerando hojas de ruda macho en caña, y suele estar disponible en herboristerías, dietéticas, ferias artesanales y comercios locales. En los últimos años también se ofrece a través de redes sociales y plataformas digitales, con entregas a domicilio.
Más allá de la tradición, especialistas recuerdan que el ritual tiene un fuerte valor simbólico y comunitario, transmitido de generación en generación como parte de la identidad cultural argentina.







