La caída de un helicóptero Bell 412 en San Juan dejó siete víctimas fatales y generó conmoción en el ámbito de la seguridad y la aviación. Entre los fallecidos se encontraba Matías Valenzuela, piloto con una extensa trayectoria en la Dirección de Aviación de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, reconocido por su profesionalismo en operativos de emergencia.
Valenzuela había participado en rescates, evacuaciones aeromédicas, asistencia en desastres naturales y misiones de combate contra incendios forestales, siempre en escenarios de alta complejidad. Sus colegas lo describían como un piloto meticuloso y comprometido, que además dedicaba tiempo a la capacitación de brigadistas y personal especializado.
El accidente ocurrió el miércoles por la mañana, cuando la aeronave perdió contacto con la base y fue hallada siniestrada en una zona de difícil acceso del Parque Provincial Ischigualasto. Junto a Valenzuela viajaban el director de Protección Civil de San Juan, Carlos Heredia; el subjefe de la Policía provincial, Germán Videla; el jefe de Bomberos, Rubén Castro; el segundo jefe, Jorge Carbajal; y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.
La Justicia Federal y especialistas en investigación de accidentes aéreos trabajan para determinar las causas de la tragedia, mientras equipos de rescate despliegan un complejo operativo en la Quebrada de la Chilca para recuperar los cuerpos.







