Más de 70 cuadras de cola para despedir, en villa Domínico, a Carlos «el Indio» Solari, a quien el gobierno le cerró las puertas de la Casa Rosada y el Congreso para tener la despedida popular que se merece y que el pueblo necesitaba y necesita.
Todos los artistas y varios clubes homenajearon al Indio, que tuvo su misa en Comodoro Rivadavia, donde su voz y obra sonó más fuerte y viva que nunca.
Todo esto y más en el informe diario del periodista Saúl Gherscovici:






