Un grave escándalo sacude al turismo de montaña en Nepal luego de que guías del Everest fueran acusados de adulterar la comida de turistas para provocar evacuaciones médicas innecesarias, en el marco de una presunta estafa millonaria a compañías de seguros.
Según informaron medios internacionales como el Kathmandu Post y el New York Post, la policía de Nepal imputó a 32 personas por delitos vinculados a crimen organizado y fraude, en una causa que involucra a distintos actores del sector.
De acuerdo a la investigación, la maniobra consistía en generar malestar físico en los turistas mediante alimentos contaminados o manipulados, lo que derivaba en supuestas emergencias médicas en plena expedición. Ante esa situación, se activaban costosos rescates en helicóptero, que luego eran facturados a compañías de seguros.
La trama incluiría la participación de propietarios de empresas de senderismo, operadores de vuelos en helicóptero y directivos de centros de salud, quienes habrían coordinado el esquema para maximizar ganancias.
Las autoridades estiman que el fraude podría haber generado pérdidas cercanas a los 20 millones de dólares, afectando a aseguradoras internacionales y generando preocupación en el sector turístico.







