En septiembre de 2020, la Argentina despidió a uno de sus artistas más grandes: Quino, cuyo nombre real era Joaquín Salvador Lavado, falleció a los 88 años en Mendoza, la misma provincia donde había nacido el 17 de julio de 1932.
Su carrera cambió para siempre el rumbo del humor gráfico con la creación de Mafalda, en 1964. La tira debutó en la revista Primera Plana y, a los seis meses, comenzó a publicarse en el diario El Mundo. A partir de 1968 apareció en la revista Siete Días, hasta que Quino decidió discontinuarla en junio de 1973.
Aunque Mafalda se convirtió en su obra más popular, acompañada de un grupo de personajes inolvidables como Manolito, Susanita y Felipe, Quino continuó creando un corpus riquísimo de humor gráfico, siempre con mirada crítica, irónica y profundamente humana.
Su influencia se extendió por toda Latinoamérica y Europa, donde sus viñetas fueron traducidas y celebradas. En 2014, recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, uno de los máximos reconocimientos a su trayectoria.
A pesar de su partida, el legado de Quino sigue vivo en cada dibujo, en cada crítica disfrazada de humor y en la vigencia intemporal de Mafalda, que continúa interpelando a generaciones enteras sobre la sociedad, la política y la vida misma.







