Chuck Lamb: el informático que hizo de morir su mayor talento
Chuck Lamb, un informático de Columbus, Ohio, llevó una vida común hasta los 47 años, trabajando en una oficina de seguros y compartiendo su hogar con su esposa Tonya y sus seis hijos. Siempre soñó con la televisión, pero se consideraba poco atractivo y sin talento actoral. Todo cambió cuando descubrió su habilidad para actuar como muerto, ganándose el apodo de “Dead Body Guy” o “el hombre cadáver”.
La idea surgió en 2005 mientras veía la serie “La Ley y el Orden” con su esposa. Inspirado por los cadáveres recurrentes en los episodios y un sueño que tuvo, Lamb comenzó a recrear escenas de muerte de manera cómica, absurda o dramática: electrocutado, aplastado o desplomado en el jardín.

Junto a su esposa Tonya, quien se convirtió en fotógrafa y creativa de sus escenarios, Chuck lanzó DeadBodyGuy.com, donde compartía fotos y videos de sus actuaciones. Su lema: “Cualquier persona puede actuar como un muerto, ¿por qué yo no?”
El proyecto rápidamente ganó popularidad. En seis semanas, apareció en la portada de The New York Times y su sitio recibió 50 millones de visitas. Esto le abrió puertas a entrevistas y apariciones en televisión, convenciones de terror e incluso a los Oscar de 2006.
Su primer papel televisivo fue en la serie “What I Like About You”, y más tarde participó en películas como “ThanksKilling”, “Horrorween” y “Stiffs”, acumulando decenas de apariciones como cadáver. En “ThanksKilling” logró incluso un pequeño diálogo, su proyecto favorito.
Interpretar cadáveres exige paciencia y esfuerzo. Lamb detalla que rodajes de horas se reducen a segundos en pantalla, con maquillaje complejo y la necesidad de permanecer inmóvil. En “The Jury”, por ejemplo, lo picaron hormigas mientras actuaba, y su respuesta al director fue: “Quería ser el mejor cadáver que jamás hayas tenido”.

Los ingresos por estas actuaciones varían entre 300 y 500 dólares por día, aunque en ocasiones alcanzó 1.500 USD. Su fama también inspiró a otros y su imagen fue colgada en el restaurante Carnegie Deli de Nueva York.
Tras problemas de salud y cuatro cirugías de espalda, Lamb decidió retirarse, poniendo en venta su sitio web y dejando abierta la posibilidad de que alguien continúe su legado. Sin embargo, mantiene su pasión: “No me importa si esto dura 15 minutos o diez años, me estoy divirtiendo”. Incluso planea su lápida con la frase: “Esta vez es en serio”







