Un grupo de empresas firmó un préstamo por 2.000 millones de dólares destinado a financiar un oleoducto de 437 kilómetros en el principal yacimiento de hidrocarburos no convencionales, Vaca Muerta, situado en la provincia de Neuquén (suroeste).
El préstamo, que permitirá construir la principal obra de infraestructura en vistas de Vaca Muerta y que incluye una terminal portuaria en la costa atlántica de la provincia aledaña de Río Negro, cubre el 70 por ciento del proyecto, mientras que el 30 por ciento restante será aportado por los socios.
El préstamo tiene un plazo de cinco años y pagará una tasa de interés de SOFR (Secured Overnight Financing Rate, una tasa de referencia en EEUU que refleja el costo de los préstamos diarios respaldados por bonos del Tesoro) del 5,5 por ciento.
El financiamiento conseguido constituye «el mayor préstamo comercial para la realización de un proyecto de infraestructura en la historia argentina y uno de los cinco más importantes en el sector petróleo y gas en América Latina», destacó el consorcio en un comunicado.
La iniciativa entrará en funcionamiento hacia finales de 2026 y tendrá una capacidad de transporte inicial de 180.000 barriles diarios, con el objetivo de que alcance una capacidad máxima de 550.000 barriles diarios en 2027.
«Esta es una obra estratégica para el desarrollo de todo el potencial de Vaca Muerta y permitirá alcanzar el objetivo que tiene la industria de convertir a Argentina en un exportador global de energía», aseguró YPF.
El proyecto se amparará en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), una iniciativa de la actual gestión vigente desde agosto que fue incluido en el principal proyecto legislativo del Ejecutivo argentino para desregular la economía, la Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos.
Vaca Muerta alberga la segunda reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo. (Sputnik)







