En diálogo con Crónica, Susana Cuello, una aficionada de la lectura y además alumna del taller de arte, compartió el origen de esta noble idea: «El año pasado, noté que en oncología estaban recolectando libros para los niños internados. Siempre he estado vinculada a la lectura y sé lo importante que es un libro para un niño en estas circunstancias. Comencé a juntar libros por mi cuenta, y al comentárselo a mi profesora del Taller de Arte, Celeste Benítez, ella propuso involucrar a nuestras compañeras para sumarse al proyecto. Además, nos sugirió hacer rompecabezas en el taller, que pintamos entre todas, y los combinamos con los libros y algunas golosinas para el Día del Niño».
El proyecto no solo involucró al taller de arte, sino que también contó con el apoyo de Cáritas y la Asociación de Rescate Histórico Detrás del Puente, con la donación de libros nuevos y usados. Cuello destacó: «Nuestro objetivo es llevar una sonrisa a los chicos y motivarlos a la lectura, ayudándolos a desconectarse un poco de su realidad».
En total, prepararon 16 regalos, considerando que en la unidad de oncología hay seis niños internados y el resto pacientes ambulatorios. Como los pacientes tienen entre 2 y 15 años, los obsequios incluyeron libros infantiles y juveniles para los mayores, además de rompecabezas pintados a mano y golosinas.
Cuello, llevó adelante el rescate de libros tanto nuevos como usados con la intención “de que el formato papel no desaparezca, que el digital sea solamente un complemento o una herramienta como es el celular”, y agregó “que las bibliotecas sigan generando la lectura en los niños para fortalecer el adulto del futuro con herramientas que lo ayuden a desenvolverse en la sociedad”, concluyó.






