En la localidad de General Levalle, en Córdoba, hubo una tragedia y un hombre mató a su propio hijo de apenas dos años.
El hecho tuvo lugar el jueves por la tarde, cuando el agresor llegó al hospital zonal y confesó haberle disparado a su hijo. Este hombre de 49 años había sido denunciado por violencia de género por su expareja, quien describió ante las autoridades las continuas agresiones psicológicas que sufría. Como resultado de esta denuncia, se emitió una orden de restricción en su contra.
Desafiando esta medida de protección, el agresor se presentó en el domicilio de la mujer y secuestró al niño. Pocos minutos después, el hombre perpetró el cruel acto de quitarle la vida al pequeño de un disparo en la cabeza. A continuación, intentó suicidarse, pero sin éxito.
Ante la fallida tentativa de quitarse la vida, el agresor trasladó al niño hasta el hospital zonal, desde donde fue derivado al establecimiento San Antonio de Padua de Río Cuarto. Allí, los médicos confirmaron el fallecimiento del niño, mientras que el padre quedó bajo arresto tras confesar el crimen.







