Un inquilino de la calle Aristóbulo del Valle denunció un intento de desalojo violento a pesar de tener contrato y pagos al día. La situación evidencia la creciente violencia habitacional y los obstáculos que enfrentan los inquilinos tras la derogación de la ley de Alquileres. El caso refleja la necesidad de visibilizar estos episodios y tomar medidas para proteger los derechos de los inquilinos en Chubut.
En declaraciones a CSP, M.T. relató: «Recibí patadas, piñas, golpes en los tobillos que no me permiten caminar. Reconocí entre el grupo de agresores al hijo de la dueña». Además, añadió: «Certifiqué con un médico del Hospital los golpes que sufrí y radiqué la denuncia en la Seccional Segunda».
Por su parte, M.T. expresó: «Yo denuncié aunque no me gusta hacerlo, pedí una orden de restricción y tengo que esperar a ver qué responde la justicia. No me gusta ni siquiera hacer público esto pero es por mi seguridad».
Desde el Sindicato de Inquilinos de Chubut, advirtieron sobre la situación, afirmando que «es fundamental darle entidad a estos casos porque se esconde, no se toman denuncias, se sobrevalora la calidad del propietario y no se respetan acuerdos contractuales».






