La fiscal Florencia Nocerez avanza en la investigación para determinar si el exdiputado Facundo Moyano incumplió la orden judicial de no acercarse a su expareja, Candela Arizaga. Para comprobar si existió un encuentro reciente entre ambos, peritos judiciales retiraron los libros de registro y las grabaciones de las cámaras de seguridad de un establecimiento hotelero, material que actualmente se encuentra bajo análisis.
La causa se originó tras un incidente registrado la madrugada del 4 de agosto en Belgrano, cuando efectivos policiales asistieron a Arizaga en la vía pública. A raíz de ello, la Justicia dispuso una restricción de acercamiento de 300 metros y la prohibición de cualquier tipo de contacto contra Moyano, quien fue liberado horas después de su detención bajo estas condiciones cautelares.
En paralelo, la defensa de Arizaga, encabezada por el abogado Roberto Herrera, solicitó formalmente el levantamiento inmediato de las restricciones ante la Fiscalía de Género Norte. La presentación sostiene que no existe un riesgo actual, resalta la intención de la joven de restablecer el vínculo y reitera que ella niega haber sido víctima de violencia o de privación de la libertad. Pese a estos pedidos, la fiscalía mantiene vigentes las medidas preventivas mientras evalúa el posible quebrantamiento de la orden.







