La ciudad autónoma de Ceuta atraviesa una situación crítica tras la llegada masiva de migrantes desde Marruecos. El Gobierno ceutí elevó a 88 el número de personas fallecidas durante la irrupción de más de 50 mil individuos el pasado jueves, mientras continúan los operativos de contención y asistencia humanitaria.
En las últimas horas se instaló una barrera marítima flotante de 500 metros frente a la playa del Tarajal para frenar nuevos intentos de cruce irregular. Las autoridades españolas informaron que se realizaron más de 48 mil devoluciones y que el saldo oficial asciende a 72 muertos, aunque organizaciones civiles estiman cifras mayores.
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, señaló que aún permanecen unas 5 mil personas en la zona fronteriza y que más de mil migrantes recibieron atención médica desde el inicio de la crisis. Los servicios forenses trabajan al límite de su capacidad.
La Asociación Marroquí de Derechos Humanos denunció que los fallecimientos podrían alcanzar las 130 personas, con “decenas de desaparecidos y numerosos heridos”. La mayoría de los cuerpos fueron trasladados al antiguo Hospital Militar, cercano a la playa donde intentaron ingresar a nado.
La falta de respuesta oficial del gobierno marroquí mantiene la tensión diplomática y humanitaria en la región, mientras España evalúa nuevas medidas de control y cooperación internacional para enfrentar la crisis.







