Los trapos de limpieza acumulan suciedad, grasa y microorganismos que pueden transferirse a otras prendas si no se lavan correctamente. Para evitar la contaminación cruzada, los especialistas recomiendan seguir un protocolo de lavado específico.
El ingeniero químico Diego Fernández explica que la desinfección depende de dos factores: la temperatura del agua y el uso de percarbonato de sodio, un compuesto que libera oxígeno activo y elimina bacterias y manchas.
Los trapos deben lavarse por separado, nunca junto con ropa interior, toallas o prendas de uso personal. Se aconseja programar el lavarropas a 60 °C y agregar una o dos cucharadas de percarbonato junto al detergente habitual.
Si el lavarropas no tiene agua caliente, se puede realizar un remojo previo con agua caliente y percarbonato durante una hora antes del lavado. Este método también sirve para recuperar trapos muy percudidos, mejorando su aspecto y prolongando su vida útil.
Aplicar estas recomendaciones ayuda a mantener los trapos en mejores condiciones y garantiza una limpieza más segura en el hogar.



