La mortandad de ballenas adultas registrada en las últimas semanas en las aguas de Península Valdés no sumó nuevos casos, según confirmaron especialistas que mantienen activo el monitoreo sanitario de la fauna marina en la región.
Desde el Centro Nacional Patagónico (CENPAT), el investigador Mariano Coscarella informó que los relevamientos más recientes no detectaron nuevos ejemplares muertos en la costa, una situación que llevó tranquilidad a los equipos científicos que seguían de cerca la evolución del fenómeno.
Mientras tanto, las muestras obtenidas de los animales hallados previamente continúan siendo analizadas en laboratorios especializados del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), en Mar del Plata. Los estudios buscarán determinar si la presencia de toxinas asociadas a la marea roja estuvo relacionada con los episodios registrados.
Los investigadores remarcaron que los resultados requieren procesos técnicos específicos y que cualquier conclusión deberá surgir de las evidencias obtenidas en el laboratorio. Por ese motivo, evitaron adelantar hipótesis hasta contar con datos concluyentes.
En paralelo, especialistas advirtieron sobre las dificultades que enfrenta el sistema científico para sostener monitoreos permanentes en ecosistemas marinos. La falta de financiamiento limita la continuidad de campañas de muestreo e investigaciones preventivas destinadas a detectar alteraciones ambientales antes de que afecten a la fauna.
Desde el ámbito académico también destacaron la importancia de mantener la investigación y la formación de nuevos profesionales como herramientas fundamentales para la conservación de los recursos naturales y el conocimiento de los ecosistemas patagónicos.
Aunque la aparición de nuevas ballenas muertas se detuvo por el momento, los equipos técnicos continuarán con el seguimiento de la situación y aguardarán los resultados de laboratorio para avanzar en la identificación de las causas que originaron los varamientos registrados en la temporada.







