En Rosario, un jubilado de 72 años decidió encadenarse en la sede de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) para exigir la atención médica de su esposa Andrea, quien necesita una cirugía por cáncer de mama.
La operación estaba programada para el 23 de julio, pero fue suspendida debido a la deuda de 1.100 millones de pesos que IOSFA mantiene con la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Rosario. Desde entonces, la paciente quedó sin cobertura y su tratamiento oncológico se encuentra paralizado.
Carlos Martínez denunció que presentó notas y pedidos de excepción sin obtener respuesta. “La salud de mi señora está en juego”, expresó, asegurando que continuará con la protesta hasta que se garantice la intervención quirúrgica.
La situación afecta a unos 3.700 afiliados en Rosario, entre efectivos de las Fuerzas Armadas y docentes del Liceo Aeronáutico Militar, quienes quedaron sin cobertura médica desde el 9 de julio.
Organizaciones sociales y gremiales, como ATE Rosario, acompañaron la protesta con una olla popular frente a la sede de IOSFA, denunciando la falta de humanidad del sistema y el riesgo que implica para miles de pacientes con tratamientos críticos suspendidos.







