La semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, programada para este miércoles a las 16 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, ya comenzó a jugarse fuera de la cancha. En los últimos días se registraron violentos enfrentamientos entre simpatizantes de ambos países, lo que obligó a las autoridades estadounidenses a elevar el nivel de alerta y vigilancia.
Los incidentes más graves ocurrieron en Miami, donde hinchas ingleses celebraban la clasificación de su selección tras eliminar a Noruega y se cruzaron con argentinos que festejaban la victoria ante Suiza. Las provocaciones y cánticos derivaron en golpes, corridas y la intervención de la policía y seguridad privada.
La preocupación creció al difundirse videos en redes sociales que muestran peleas y corridas en espacios públicos y estadios. Se estima que unas 75.000 personas asistirán al partido, con una presencia similar de hinchas de ambas parcialidades. Además, se detectó la compra de entradas por fuera de los canales oficiales, lo que podría derivar en la convivencia de ambas hinchadas en sectores compartidos.
La histórica rivalidad entre argentinos e ingleses, marcada por episodios como el Mundial 86 y la Guerra de Malvinas, alimenta la tensión en torno a este cruce. Los organizadores y fuerzas de seguridad trabajan en un operativo especial para evitar nuevos episodios de violencia, mientras se mantiene la atención sobre posibles grupos radicalizados, hooligans y barrabravas que podrían estar presentes.








