El papa León XIV reafirmó que la Iglesia católica no aprueba la bendición formal de parejas homosexuales ni de aquellas consideradas en situación irregular, al responder preguntas de la prensa durante el vuelo de regreso desde Guinea Ecuatorial hacia Roma.
El pontífice estadounidense aclaró que todas las personas pueden recibir una bendición, pero marcó una diferencia entre esa posibilidad pastoral y la creación de un rito formal para este tipo de uniones. Según sostuvo, oficializar esas bendiciones podría generar “más desunión que unidad” dentro de la Iglesia.
Las declaraciones surgieron luego de que periodistas le consultaran por la decisión del cardenal alemán Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y Freising, de autorizar la bendición de parejas homosexuales en su diócesis.
“La unidad o división de la Iglesia no gira en torno a cuestiones sexuales”, planteó León XIV, al advertir que la moral católica no debe reducirse únicamente al debate sobre sexualidad. En ese sentido, también mencionó temas como la justicia, la igualdad, la libertad de hombres y mujeres y la libertad religiosa.
El Papa buscó así reafirmar la postura oficial de la Santa Sede, aunque sin cerrar la puerta a la acogida individual de las personas dentro de la Iglesia.







