La Confederación General del Trabajo (CGT) de Argentina, la principal central sindical del país, anunció un paro general para el día en que la Cámara argentina de Diputados se reúna para debatir un proyecto de reforma laboral del Gobierno con vistas a su sanción, lo que en principio podría ocurrir este jueves.
«Esta CGT ha decidido que cuando se trate esta ley, va a hacer un paro de 24 horas, sin que haya ninguna actividad que lleve adelante su función», anunció este miércoles uno de los cotitulares generales de la central obrera, Jorge Sola, durante una conferencia de prensa.
Más de 300.000 puestos de trabajo fueron eliminados desde que asumió el Gobierno de Javier Milei en diciembre de 2023, explicó la CGT al dar cuenta de los motivos de la medida de fuerza, que representa la cuarta huelga general que afrontará la actual gestión.
Cada día se pierden 400 puestos de trabajo formales y han quedado en el camino casi 21.000 pequeñas y medianas empresas en estos dos años, puntualizó Solá, secretario general del sindicato del seguro.
A la par, la industria argentina está empleando menos del 50 por ciento de su capacidad «por una apertura indiscriminada de la importación».
En simultáneo, «hace ocho meses que la inflación no para de crecer y va tornando cada vez más grave no llegar a fin de mes», observó el dirigente sindical.
Los únicos sectores que han crecido en el país son el financiero y la agroindustria, junto con la minería y la energía, «pero no crean el trabajo que se pierde, solo pueden producir el 10 por ciento de los 300.000 que se han eliminado», advirtió el cosecretario general de la central sindical.
CONTRA LA REFORMA LABORAL
La CGT, que convocó en los últimos dos años 12 movilizaciones además de las tres huelgas generales, hizo un repaso de la situación económica del país antes de insistir en su rechazo a la reforma laboral que recibió media sanción en el Senado y que la central obrera calificó de inconstitucional.
El proyecto de ley que el Gobierno intenta sancionar antes de que finalice el mes debilita los derechos colectivos de los sindicatos e implica una gran transferencia de recursos económicos de los trabajadores hacia los empleadores, de acuerdo a la CGT.
La baja de aportes patronales, la creación del fondo de asistencia laboral que se paga con la seguridad social y la merma de las indemnizaciones supone «la transferencia de 6.000 millones de dólares anuales al sector de los empleadores, y que va a ir al sector financiero», cuantificó Solá.
El sindicalista aseguró que la CGT no participó de la redacción del proyecto de reforma laboral.
La CGT también manifestó su rechazo a la iniciativa del gobernante La Libertad Avanza (ultraderecha) por tener una «carga ideológica en contra de las organizaciones sindicales», expresó el cosecretario general de la CGT Cristian Jerónimo.
El despido de un millar de trabajadores por parte de la empresa argentina de neumáticos Fate, dado a conocer este miércoles, «es parte del fracaso del programa económico» de la actual gestión, señaló el líder sindical.
«Acá lo que fracasa no son los derechos de los trabajadores, es el programa económico que tiene este Gobierno, y nosotros no estamos dispuestos a ceder ni a entregar todos los derechos y conquista que se consiguieron a lo largo de la historia del movimiento obrero argentino», advirtió Jerónimo. (Sputnik)







