(Ana Delicado Palacios) El Gobierno argentino ajustó 42,8 por ciento las partidas de ciencia y tecnología entre diciembre de 2023 y hasta 2025, con lo que alcanzó su valor más bajo en relación al producto interno bruto (PIB) desde que comenzaron los registros en 1972, explicó a la Agencia Sputnik el exministro de estas áreas Daniel Filmus,
«El Gobierno actual realizó un ajuste en ciencia y tecnología que llegó en 2025 a su menor nivel histórico», señaló el exfuncionario en base a un informe del Grupo Economía, Política y Ciencia (EPC) y del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación que dirige (Ciicti).
En el presupuesto nacional, los fondos del área de ciencia y tecnología cayeron el año pasado 18 por ciento en términos reales, hasta representar el 0,167 por ciento del PIB.
Este porcentaje se sitúa por debajo de los niveles alcanzados de 2002, cuando el estallido económico, político y social de aquel año llevó a las partidas a su peor registro hasta ahora, equivalentes al 0,177 por ciento del producto.
El retroceso de 2025 se suma al ajuste de 30,2 por ciento contabilizado en 2024.
Con estos ajustes, el área de ciencia y tecnología se situó a 51,5 puntos reales de su máximo, alcanzado en 2015.
«Argentina se caracterizó históricamente por su importante desarrollo científico tecnológico que la distinguieron en la región», lamentó Filmus, quien fue ministro de Educación, Ciencia y Tecnología durante el Gobierno del fallecido Néstor Kirchner (2003-2007) y también titular de la cartera de estas dos últimas áreas entre 2021 y 2023, durante la presidencia de Alberto Fernández (2019-2023).
Todos los organismos de ciencia registraron caídas presupuestarias en 2025, excepto la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, que creció respecto a una base baja en 2024, pero aún así se ubicó 79,9 por ciento por debajo de 2023.
«Los desarrollos de Argentina en el área biomédica satelital nuclear biotecnológica se están desmoronando por el cientificidio que está cometiendo Milei», aseguró el sociólogo e investigador.
Entre las contracciones, destaca la de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (I+D+I), cuyos recursos disminuyeron 42,4 por ciento en comparación con 2024 y 82,2 en relación a 2023.
Solo respecto al año pasado, los fondos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) menguaron 33,5 por ciento; los del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria mermaron 26,2 por ciento, y los de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se acortaron 21,4 por ciento.
A su vez, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) cuenta con una partida 15,9 por ciento inferior a la de 2024.
En línea con estas reducciones, la inversión real en bienes de uso se contrajo 62,2 por ciento entre 2023 y 2025, y los bienes de consumo, 40,8 por ciento, a la par que la masa salarial se contrajo 19,8 por ciento solo el año pasado.
DETERIORO INTANGIBLE
El daño más grave, sin embargo, «es la emigración que está produciendo en los jóvenes investigadores que no ven oportunidades para trabajar en el país», cuestionó Filmus.
«El ataque a la ciencia y la tecnología solo se explica por el modelo primario extractivista y de especulación financiera que pretende instalar aumentando los niveles de dependencia y pérdida de soberanía», sostuvo.
En términos generales, el Gobierno de Javier Milei recortó el año pasado las partidas destinadas a la administración pública nacional en un 29 por ciento en relación a 2023, según informó a la Agencia Sputnik el director del Centro de Estudios de Política Argentina (Cepa), el economista Hernán Letcher.
La actual administración apuesta por desregular la economía y reducir la estructura estatal para reducir la inflación, bajo la premisa de que, con el predominio de la intervención privada, y sin controles públicos, el país se desarrollará gracias a inversiones. (Sputnik)






