El subsecretario argentino de Derechos Humanos, Alberto Baños, protagonista de una polémica hace unas semanas por negar la cifra de 30.000 desaparecidos que causó la última dictadura ante el Comité Contra la Tortura de la Organización de Naciones Unidas (ONU), presentó su dimisión este jueves, confirmó a la Agencia Sputnik el Ministerio de Justicia, cartera de la que depende el área.
«Confirmado», señalaron este jueves desde la cartera de Justicia.
Baños es una de las personas de confianza del ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, cuya salida se programó para el próximo mes de febrero.
El funcionario tenía previsto participar esta semana en una reunión con la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH) en Costa Rica, pero en su lugar asistió el actual director nacional de Asuntos Jurídicos de la Subsecretaría, Alfredo Mauricio Vitolo.
En enero, su dependencia cerró el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, un espacio en donde funcionó uno de los peores centros clandestinos de la última dictadura (1976-1983) en la ciudad de Buenos Aires, al tiempo que mandó telegramas de despido y no renovaciones a muchos de sus trabajadores.
En mayo de este año, la Secretaría de Derechos Humanos fue degradada a Subsecretaría y realizó recortes en el 30 por ciento de su plantilla y en el 40 por ciento de su estructura.
Junto a esas reformas, la actual gestión unificó el Archivo Nacional de la Memoria y el Museo de Sitio ESMA, donde funcionó otro de los centros clandestinos de detención que operó durante el terrorismo de Estado, y la coordinación de ambos organismos pasó al Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (CIPDH).
En el marco del 83° período de sesiones del Comité de Naciones Unidas celebrado en noviembre, el entonces secretario puso en duda la cifra de 30.000 desaparecidos consensuado por los organismos de derechos humanos, y aceptado por la mayoría de la sociedad civil, como la cantidad de víctimas que causó el terrorismo de Estado.
Durante su comparecencia ante el Comité de Tortura, Baños negó además el desmantelamiento de las políticas de memoria y derechos humanos, pese a que la gestión del presidente, Javier Milei, expulsó o llamó a retiro a buena parte de los empleados del Ministerio de Justicia.
Tras la victoria del oficialismo en las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre, el presidente introdujo varios cambios en su gabinete.
Milei designó a la actual secretaria de Seguridad, Alejandra Monteoliva, como nueva ministra de esa cartera, mientras que eligió como nuevo ministro de Defensa al jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército, el teniente general Carlos Presti.
Será la primera vez que un militar asume como titular de Defensa desde el regreso de la democracia, en 1983.
A principios de noviembre asumió como jefe de Gabinete de Ministros Manuel Adorni, quien se desempeñaba hasta entonces como secretario de Comunicación y Medios y que hasta ahora sigue ejerciendo como portavoz del mandatario.
Pablo Quirno, hasta ahora secretario de Finanzas, asumió como nuevo ministro de Relaciones Exteriores, mientras que Diego Santilli, quien ganó en las recientes elecciones parlamentarias como cabeza de lista por la provincia de Buenos Aires, la mayor jurisdicción del país, tomó el mando del Ministerio del Interior. (Sputnik)







