La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) volvió a calificar de «opereta» el proceso judicial que la tiene imputada, conocido como «causa Cuadernos», que comenzó la semana pasada y en el que deberán declarar 22 exfuncionarios y 65 empresarios.
«Ya lo habíamos dicho: en esta opereta judicial de los Cuadernos truchos, a los llamados «arrepentidos» habría que llamarlos «extorsionados». Y la verdad… nos quedamos cortos. Porque ahora vemos que algunos de estos «extorsionados», directamente fueron torturados», publicó Fernández en su cuenta de la red social X.
La ex jefa de Estado aseguró que el proceso en curso «ya no es lawfare: es persecución política con métodos propios de las dictaduras. Niveles de coacción contra ciudadanos nunca vistos en democracia».
Sin dar nombres, Fernández afirmó que a uno de los arrepentidos que declararon en su contra «lo aislaron en una celda sin ventanas, bajo un reflector encendido las veinticuatro horas del día».
«Nunca sabía si era de día o de noche. Lo filmaban constantemente, como si el tormento necesitara testigos, pero le negaban el contacto humano: nadie podía verlo, nadie podía hablarle. Esa combinación de luz perpetua, vigilancia y soledad, no es un exceso administrativo: es lo que llaman tortura blanca, diseñada para quebrar la mente sin dejar marcas visibles», ejemplificó.
Para afirmarlo, compartió un video de la señal TN en el que Roberto Herrera, abogado de uno de esos arrepentidos, Víctor Manzanares, relata las penurias que habría vivido su cliente durante sus días de detención.
«Cuando él declara como arrepentido, él estuvo en un lugar de detención que es Cavia, donde no sé si estuvo 28 o 30 días, en un lugar donde estaba aislado de todo el mundo con un reflector las 24 horas… y filmándolo las 24 horas; no sabía si era de día, si era de noche, era un castigo… él entra dentro del sistema de testigo protegido y nosotros no lo podíamos ver», manifiesta el letrado.
Fernández cargó también contra los jueces de la Cámara de Casación y el Tribunal Oral Federal 7, a los que calificó como el «bestiario judicial del macrismo», en referencia al expresidente Mauricio Macri (2015-2019).
«Jueces y Fiscales al servicio del poder económico, listos siempre para perseguir a la oposición política real y darles impunidad a los delincuentes de verdad… A los que endeudaron y siguen endeudando el país, mientras la gran mayoría de los argentinos cada vez tienen menos y cada vez les va peor», amplió.
Para Fernández, que cumple prisión domiciliaria por una condena a seis años por otra causa, «la reapertura acelerada de los Cuadernos truchos no tiene nada que ver con la Justicia… Es agenda judicial para la distracción: si no hay pan, que haya circo».
En total serán juzgados 22 exfuncionarios, 65 empresarios y dos choferes, además de la expresidenta, acusados de liderar, organizar e integrar una asociación ilícita que funcionó en el ámbito del Poder Ejecutivo nacional para recaudar dinero de empresas constructoras, de energía y transporte a cambio de la adjudicación de contratos estatales.
Hasta el 11 de diciembre, la fiscalía dará a conocer la prueba acumulada y la acusación contra los imputados.
El caso abarca seis causas interconectadas, cada una de las cuales tiene un pedido de elevación a juicio con los hechos investigados por el fiscal federal a cargo del caso, Carlos Stornelli.
La investigación incluye acusaciones de asociación ilícita, cohecho y lavado, entre otros delitos. (Sputnik)







