China condena a muerte a 11 miembros del clan Ming por liderar red de ciberesclavitud
El Tribunal Popular Intermedio de Wenzhou condenó a muerte a 11 integrantes de la familia Ming, acusados
de liderar un imperio criminal en la frontera con Myanmar. El fallo forma parte de la ofensiva de Pekín
contra las redes de fraude y trata de personas en la región.
En total, 39 miembros del clan fueron sentenciados: además de los 11 que recibieron pena capital, cinco
obtuvieron condenas de muerte suspendidas y otros doce recibieron penas de entre cinco y 24 años de prisión.
Las autoridades atribuyeron al grupo al menos diez muertes, entre ellas la de cuatro personas asesinadas
durante un traslado forzoso en 2023.
La familia Ming, considerada una de las mafias más poderosas del norte de Myanmar, construyó un entramado
de estafas en línea, casinos ilegales y narcotráfico. Según la televisión estatal china CCTV, llegaron a
controlar a más de 10.000 personas obligadas a trabajar bajo amenazas y vigilancia armada en enormes
complejos de fraude.
El clan también está acusado de generar miles de millones de dólares mediante actividades ilícitas, dinero
destinado a expandir sus negocios ilegales y financiar grupos armados. El líder, Ming Xuechang, se suicidó
mientras estaba bajo custodia, y sus hijos y nietos quedaron al frente de la organización.
Las sentencias deberán ser revisadas por el máximo tribunal de China antes de su ejecución definitiva.
Este proceso marca un nuevo paso en la presión de las autoridades chinas para erradicar las redes de
ciberesclavitud y crimen organizado en la frontera con Myanmar.






