Un juez argentino ordenó allanamientos en la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y en el Instituto Nacional de Medicamentos (Iname) en una causa que investiga la responsabilidad de dos laboratorios, HLB Pharma y Laboratorios Ramallo, por la muerte de 96 personas contaminadas con fentanilo.
«Fentanilo contaminado: Procedimientos en ANMAT ordenados por la justicia», informaron fuentes judiciales este lunes a las que accedió la Agencia Sputnik.
El juez Ernesto Kreplak ordenó los procedimientos que conllevaron el secuestro de documentación y de teléfonos celulares después de que la fiscalía hubiera pedido determinar si la Anmat había incurrido en «negligencia, connivencia o complicidad».
En sintonía con estas medidas, también fueron allanados los domicilios particulares de la administradora de la Anmat, Nélida Agustina Bisio, y de varios responsables del Iname: su exdirectora, Gabriela Carmen Mantecón; la directora de fiscalización y gestión de riesgo, Ana Canil; la responsable de poscomercialización y acciones regulatorias del instituto, Mariela Baldut, y el jefe del departamento de inspectorado, Maximiliano Lalin.
El objetivo de los procedimientos es «preservar elementos de prueba de carácter documental, así como también los dispositivos celulares de los funcionarios involucrados, con relación a las eventuales responsabilidades de la autoridad sanitaria en la materia derivadas de la fabricación, comercialización y falta de recupero del fentanilo HLB contaminado», señalaron fuentes judiciales.
La fiscal federal a cargo del caso, Laura Roteta, impulsa la investigación para determinar ahora la responsabilidad de los organismos públicos en el caso del fentanilo contaminado.
En total diez personas fueron detenidas hasta ahora, entre ellas el dueño de HLB Pharma, Ariel García Furfaro y otros nueve directivos y responsables técnicos de esa institución y de Laboratorios Ramallo, acusados de producir el fentanilo contaminado.
El caso del «fentanilo mortal» se registró inicialmente en el Hospital Italiano de La Plata, en la capital de la provincia de Buenos Aires, y luego se extendió a otras ciudades como la capital argentina y Santa Fe.
El Ministerio de Salud determinó que la afectación surgió de un lote de ampollas del opioide que fue utilizado entre abril y mayo, hasta su retirada de circulación por orden de la Anmat el 13 de mayo.
En una primera instancia, el Juzgado Federal n°3 de La Plata a cargo de Kreplak ordenó una serie de allanamientos de droguerías que vendían a hospitales y clínicas el fentanilo contaminado, elaborado por los establecimientos de García Furfaro.
La investigación judicial asume que las víctimas fueron unas 96 en todo el territorio. (Sputnik)






