La Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT) lleva adelante este jueves un paro por 24 horas en rechazo a las políticas del presidente Javier Milei y del ministro de Salud Mario Lugones, a quienes acusan de intentar “vaciar y destruir” el hospital pediátrico de referencia nacional.
La medida de fuerza se inició a las 7:00 con atención garantizada en internación y guardias, y contará con un abrazo simbólico a las 12:00 en el ingreso del hospital, seguido de una conferencia de prensa a las 14:00 para exponer la situación crítica de la institución y anunciar el paro y movilización del próximo jueves 17 de julio.
La secretaria general de APyT, Norma Lezana, señaló que el conflicto presupuestario y salarial “es dramático” y se prolonga desde hace casi dos años. Según detalló, 224 profesionales altamente calificados y más de 20 residentes renunciaron en los últimos meses debido a los bajos salarios, que deberían iniciar en $1.800.000, de acuerdo con el costo de vida estimado por la canasta básica profesional.
“El Gobierno insiste en no ofrecer aumentos y apuesta al desgaste, pero el efecto fue el contrario: hay unidad del equipo de salud y un creciente apoyo social”, afirmó Lezana.
El jefe de Cuidados Intermedios y Moderados del hospital, Pablo Puccar, también expresó su preocupación por el rumbo de la gestión. En declaraciones a Radio Splendid AM 990, cuestionó el nombramiento del director Mariano Pirozzo, al que calificó como “ajeno al hospital” por no tener carrera interna ni experiencia previa en la institución.
“El Garrahan es muy complejo. Nunca tuvimos un director que no fuera de carrera. Este nunca lo había pisado”, sostuvo Puccar.
Además, enfatizó la importancia del Hospital Garrahan no solo por la atención pediátrica, sino también por su trabajo en investigación y formación, y advirtió que la Ley de Emergencia en Salud Infantil que se debate en el Congreso es “la última esperanza”.
Desde APyT recordaron que la situación se agrava con agresiones verbales, acusaciones infundadas y presión política, y reiteraron que la crisis no es por exceso de personal, sino por falta de políticas públicas que garanticen calidad sanitaria y salarios acordes a la responsabilidad profesional.







