(Ana Delicado Palacios) Trabajadores del Hospital Garrahan reunidos en asamblea anunciaron dos huelgas para los próximos días y una serie de movilizaciones en rechazo a la oferta salarial que propuso el Gobierno solo para los residentes del centro pediátrico, el más importante del país, informó a la Agencia Sputnik una de las participantes.
«Se mostró la unión, la fuerza, la lucha y la decisión de seguir luchando por un salario digno acorde a nuestro trabajo diario y a la responsabilidad cotidiana con niños y adolescentes que vienen diariamente al hospital», destacó Inés, una de las trabajadoras del hospital que prefirió mantener en reserva su apellido.
En una asamblea multitudinaria, que Inés definió como histórica, los empleados del centro decidieron realizar este jueves una huelga de 24 horas que comenzará este miércoles a las 21 y concluirá a las 7 del viernes, para abarcar todos los turnos del hospital.
Los directivos del Hospital Garrahan, financiado por el Estado nacional en un 80 por ciento y por la ciudad de Buenos Aires en el 20 por ciento restante, anunciaron el domingo un incremento a los médicos residentes para que sus ingresos se elevasen a 1.300.000 pesos (1.083 dólares) a partir del 1° de julio.
Estos médicos recibidos que cursan su especialidad en el Garrahan, y que cobran al mes 797.061 pesos (664 dólares), aclararon en la víspera que la propuesta en realidad consistía en un bono no remunerativo de 300.000 pesos (250 dólares).
En rechazo a esta oferta, que además deja afuera al 90 por ciento del personal del establecimiento, los trabajadores decidieron en una asamblea que también realizarán un paro de 48 horas para este 10 y 11 de junio, de no llegar una respuesta de las autoridades.
Los empleados del centro también se unirán este miércoles a la tradicional protesta de jubilados que se realiza cada semana frente al Congreso para reclamar una Ley de Financiamiento y Blindaje Presupuestario para el Hospital Garrahan. que realiza más de 10.000 cirugías por año y atiende al 40 por ciento de los pacientes oncológicos pediátricos del país.
«Fue una asamblea multitudinaria, con las especialidades de todo el hospital: médicos, administrativos, trabajadores sociales, psicólogos, enfermeros, kinesiólogos, psicopedagogos, cirujanos, franqueros y trabajadores del turno noche: todas las especialidades médicas», enumeró Inés.
La asamblea reunió a unos 400 empleados en el aula magna del hospital, con algunas personas que tuvieron que quedar afuera, y a otras 300 conectadas de manera virtual, precisó Inés, que entró a trabajar en el Garrahan hace 13 años.
«Ha sido muy satisfactoria: la vivimos con mucho orgullo de que se puedan tomar decisiones comunes entre todos los trabajadores del hospital», planteó al dar cuenta del descontento y la decepción que predominaba entre los participantes. «Todos coincidimos en que estamos enojados, que no alcanza, que no se nos respeta, que salió un comunicado en el cual se nos humilla, se nos maltrata y denigra, y que eso así no puede seguir».
ÑOQUIS NO
En el comunicado emitido el domingo con el que anunciaron el aumento para los residentes, las autoridades del hospital refirieron que a partir del 1 de julio el Garrahan no sería «más un refugio de ñoquis», como se define a los empleados que acuden a su puesto de trabajo, pero que no realizan tareas.
«Destaco que todos los profesionales del hospital debemos mostrar nuestra idoneidad, profesionalismo y capacidad en un concurso donde hay un jurado que evalúa nuestro currículum, donde tenemos que pasar entrevistas a partir de un puntaje», objetó Inés. «En el Garrahan, solo quedan los mejores», añadió.
El comunicado de los directivos del centro fue difundido por el ministro de Salud, Mario Lugones, que desde la víspera es objeto de una investigación impulsada por el fiscal federal Guillermo Marijuan, quien además dispuso una serie de medidas de prueba para investigar si incurrió en los delitos de «abuso de autoridad» y de «violación de los deberes de funcionario público».
CONTEXTO
Los médicos residentes del Garrahan comenzaron hace dos semanas un cronograma de paros y movilizaciones para denunciar sus condiciones salariales y visibilizar su falta de financiamiento.
En un contexto de desgaste que llevó a la renuncia de más de 200 profesionales en el último año y medio, los residentes continuaron la semana pasada con un paro de cuatro días que iba a proseguir con una huelga por tiempo indeterminado.
El plan de lucha se vio desbaratado con una conciliación obligatoria de 15 días dictada por el Gobierno, un mecanismo contemplado por la legislación argentina que abre un espacio de negociación entre las partes en conflicto para intentar llegar a un acuerdo.
Sin que en todo este tiempo hubiera una audiencia convocada por las autoridades, la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan dio por rota la conciliación, al destacar en una nota enviada hace unas horas a la Secretaría de Trabajo la «falta de imparcialidad» e «incumplimiento en el procedimiento» dictado por el organismo.
Los trabajadores del centro pediátrico, que en la víspera se manifestaron frente al monumento del Obelisco en una protesta denominada la «Noche de las Velas», anunciaron también para este jueves una marcha a la Plaza de Mayo, situada frente a la Casa Rosada, sede del Ejecutivo,
La gestión que preside Javier Milei ha negado que el Garraham se encuentre desfinanciado y afirmó a través del portavoz presidencial, Manuel Adorni, que en el hospital había dos empleados administrativos por cada médico, lo que fue desmentido por los trabajadores.
El 68 por ciento de los empleados del hospital (3.190 de 4.728) realizan labores asistenciales con pacientes, de acuerdo al anuario de 2024 del Departamento de Estadística del centro pediátrico, que cada año brinda 613.000 consultas, realiza 22.000 internaciones y 120 trasplantes.
Varios sectores en Argentina se encuentran en conflicto por el ajuste fiscal de la actual gestión y la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos, en un país que acumula una inflación de 47,3 por ciento interanual.
La marcha convocada este miércoles frente al Congreso reunirá también a científicos, docentes, familiares de discapacitados y movimientos feministas reconocidos en la consigna Ni Una Menos, que el martes conmemoró su décimo aniversario. (Sputnik)






