Un paciente francés de 63 años con Parkinson ha recuperado la capacidad de caminar con normalidad gracias a un implante medular revolucionario.
Marc Gauthier, que padecía la enfermedad desde hace 25 años, no había obtenido mejoras significativas con tratamientos convencionales, como inyecciones de dopamina o electroestimulación.
«Solía caerme frecuentemente, incapaz de caminar. Incluso me quedaba paralizado en situaciones cotidianas, como al usar un ascensor», aseguró Gauthier.
El implante consiste en electrodos instalados en la médula espinal, conectados a un neuroestimulador implantado bajo la piel del abdomen. El dispositivo estimula los nervios para restaurar la elasticidad perdida debido a la enfermedad.
El éxito de este tratamiento experimental abre nuevas posibilidades para abordar los síntomas de enfermedades degenerativas que afectan la motricidad.
«La activo cada mañana y la apago por la noche. Ya no tengo miedo de subir escaleras. Cada domingo, camino hasta seis kilómetros. Es increíble», relató Gauthier.








